13 May
El "rompecabezas" de Dios
por Editorial |
Leído 106 veces | Publicado en Cristo Vive Nº207 Ultima modificacion el Sábado, 13 de Mayo de 2017 10:49
 
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MARÍA EN EL MUNDO.-


La intervención de María en la historia y la actualidad de sus profecías.


De los acontecimientos marianos del último tiempo atribuidos a la Virgen de Fátima, sin duda el milagroso restablecimiento de la salud de Juan Pablo II después de ser baleado* marcó un hito en la historia de la humanidad.

Ni siquiera el responsable del intento de homicidio, Alí Agca, pudo explicar cómo era posible que el Papa siguiera con vida si los tiros habían impactado en el pontífice. Juan Pablo II había sufrido el impacto de cuatro balas, dos de las cuales se alojaron en su estómago, otra hirió su brazo derecho y la última, la mano izquierda; pero ninguna afectó un órgano vital de su cuerpo. El primado de Polonia de ese momento, el Cardenal Stefan Wyszynsky, estuvo en el automóvil al lado de Juan Pablo II en el momento del disparo y dio testimonio de la gravedad de la herida; él aseguró que “este atentado fue para matarlo. En efecto, la bala atravesó su cuerpo y cayó en el coche entre él y yo”.

El doctor en Teología y mariólogo Wincenty Laszewski analiza la intervención de María en este suceso: “Aquel microsegundo, un nanosegundo se podría decir, que separaba la salida del cañón de un disparo certero de la pistola hasta atravesar el cuerpo del Papa, fue el instante en el cual una mano disparaba y otra… guiaba la bala. En eso consiste la omnipotencia divina. Para sus fines, Dios es capaz de convertir el mal en el bien, aquello que parecía ser un plan genial de Satanás, para llevar a cabo sus intenciones, resultó ser un elemento clave en el ‘rompecabezas’ de Dios. Sucedió lo que había querido el mismo cielo: lo que se había anunciado hace muchísimos años en Fátima”.

Juan Pablo II confesó que en un primer momento no había tenido en cuenta cuál había sido la fecha del atentado. Pero cuando notó que coincidía con la festividad de Fátima, pidió la documentación sobre la aparición de la Virgen y leyó en las cartas de sor Lucía el “tercer secreto”, que hasta entonces no había sido develado. El cardenal Joseph Ratzinger hizo explícita la conexión que existía entre ese secreto con el episodio que había ocurrido. En aquellas cartas, la profecía aludía a un obispo vestido de blanco que era asesinado ante una cruz: Juan Pablo II “había estado muy cerca de las puertas de la muerte y él mismo explicó el haberse salvado con las siguientes palabras: ‘Fue una mano materna a guiar la trayectoria de la bala y el Papa agonizante se paró en el umbral de la muerte’”. Ratzinger, que en ese entonces se desempeñaba como prefecto de la Congregación para la Doctrina de la fe, enfatizó: “Que una ‘mano materna’ haya desviado la bala mortal muestra una vez más que no existe un destino inmutable, que la fe y la oración son poderosas, que pueden influir en la historia y que, al final, la oración es más fuerte que las balas, la fe más potente que las divisiones”.


• La consagración al Corazón Inmaculado de María

El 8 de diciembre de 1983 Juan Pablo II envió una carta a los obispos del mundo, incluyendo ortodoxos, expresándoles sus intenciones de consagrar Rusia al Corazón de María y les añadió una oración especial para que ellos hicieran lo mismo en sus diócesis. Al año siguiente, el 25 de marzo de 1984, día de la Anunciación, el Pontífice consagró todos los hombres y pueblos a María Santísima en unión espiritual con los obispos del mundo. Sor Lucía, la única vidente de la aparición de Fátima que aún estaba viva, confirmó que esta consagración “ha sido hecha tal como Nuestra Señora había pedido”.

“Se puede decir que la bala que le atravesó el cuerpo en zig-zag afectó también el modo de pensar de su Santidad. Se dio cuenta de que la única forma de salvar al mundo era la consagración al Inmaculado Corazón de María. ¿Qué significa esto para nosotros, los creyentes? Quiere decir que, incluso cuando estemos entre la espada y la pared, y solo a un segundo, a unos nanosegundos de la derrota final, aún hay tiempo para que actúe la Virgen María. Para ella, un microsegundo es toda la eternidad. Igual que salvó al Papa, la Virgen también puede cambiar nuestra historia en un microsegundo” , afirmó Laszewski.

Con Francisco, ya son cuatro los pontífices que han peregrinado al Santuario de Fátima. Anteriormente lo hicieron Pablo VI, Juan Pablo II (en tres oportunidades) y Benedicto XVI, lo que sin duda destaca la presencia mariana en aquellas tierras de Cova de Iria en Portugal.

En el 2010 Benedicto XVI, durante su visita al lugar, recordó que el mensaje que la Virgen deja a los pastores hoy es, más que nunca, relevante para nosotros: “Sería un error pensar que la misión profética de Fátima haya terminado (…) La familia humana está preparada para sacrificar sobre el altar sus lazos más sagrados de los intereses mezquinos y egoístas de las naciones: raza, ideología, grupo, individuo; vino del cielo nuestra Madre bendita ofreciéndose para implantarse en el corazón de cuantos confían en el Amor de Dios que arde en el suyo”.

Y el deseo del pontífice era que para “el centenario de las apariciones [se apresurara] el triunfo pronunciado del Inmaculado Corazón de María para gloria de la Santísima Trinidad”. Esto es algo que, sorprendentemente se une a otro acontecimiento mariano del que se cumplieron recientemente 70 años. El 12 de abril de 1947 en la aparición de la Virgen en Roma al protestante Bruno Cornacchiola, ella le dijo: “Soy la que está en la Trinidad divina. Soy la Virgen de la Revelación”.1

Estos signos manifiestan que María está presente en la historia de la humanidad y como toda Madre que cuida a sus hijos, pretende por todos los medios acercarnos a Dios.


Laura di Palma (en colaboración con Lara Salinas)



* El 13 de mayo de 1981, Alí Agca baleó al pontífice en la Plaza de san Pedro.

1. Ver La Virgen de la Revelación. Un llamado a la conversión. 2ª ed., Buenos Aires, Editorial de la Palabra de Dios.


CONSAGRACIÓN DEL MUNDO*
 

Madre de los hombres y de los pueblos. Tú conoces todos sus sufrimientos y sus esperanzas, Tú sientes maternalmente todas las luchas entre el bien y el mal que sacuden al mundo, acoge nuestro grito dirigido en el Espíritu Santo directamente a tu Corazón. El poder de esta consagración dura por siempre, abarca a todos los hombres, pueblos y naciones, y supera todo el mal que el espíritu de las tinieblas es capaz de sembrar en el corazón del hombre y en su historia. ¡Corazón Inmaculado! ¡Del hambre y de la guerra, líbranos! ¡De la guerra nuclear, de una autodestrucción incalculable y de todo tipo de guerra, líbranos! ¡De los pecados contra la vida del hombre desde su primer instante, líbranos! ¡Del odio y del envilecimiento de la dignidad de los hijos de Dios, líbranos! ¡De toda clase de injusticias en la vida social, nacional e internacional, líbranos! ¡De la facilidad de pisotear los mandamientos de Dios, líbranos! ¡Del extravío de la conciencia del bien y del mal, líbranos! Madre de la Iglesia (…) ayúdanos a vivir en la verdad de la consagración de Cristo por toda la familia humana del mundo actual.

*Fragmento de la oración realizada por Juan Pablo II para el “Acto de Consagración del mundo al Corazón Inmaculado de María”, realizada el 7 de junio de 1981, solemnidad de Pentecostés.



DOS NUEVOS SANTOS 
 

El Papa, el 13 de mayo, día del centenario de la aparición de la Virgen, canonizará a los hermanos Francisco y Jacinta Marto, dos de los tres videntes de Fátima. La tercera, Lucía dos Santo, falleció en el 2005 y tiene abierta la causa de beatificación a nivel diocesano.

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