13 May
40 años del Movimiento de la Palabra de Dios
por Editorial |
Leído 1351 veces | Publicado en Noticias Ultima modificacion el Martes, 13 de Mayo de 2014 11:10
 
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El domingo de Pascua, 20 de abril, el Movimiento de la Palabra de Dios celebró la fiesta de su 40.° aniversario. Para la ocasión se realizó una Eucaristía en la parroquia Nuestra Señora de los Ángeles de Villa Urquiza. La misma fue presidida por Mons. Emil Paul Tscherrig, Nuncio Apostólico. En un ambiente muy concurrido y festivo, sus palabras pronunciadas en la homilía fueron alentadoras: “Caminando hace falta la Palabra de Dios. La Iglesia vive de ella y es indispensable que ella sea cada vez más el corazón de toda actividad eclesial. La evangelización requiere familiaridad con la Palabra de Dios y debe tender a abrir una puerta a todos los creyentes. El Papa Francisco pide que diócesis, parroquias y agrupaciones católicas propongan un estudio serio y perseverante de la Biblia, así como promover su lectura orante personal y comunitaria. Eso vale sobre todo para el Movimiento de la Palabra de Dios que debe anunciar el carisma trinitario que hace creer en Jesucristo, que con su muerte y resurrección nos revela y nos comunica la misericordia infinita del Padre…”.
 

Luego de la comunión, el Padre Ricardo se acercó al micrófono para expresar su agradecimiento “al Señor por poder celebrar estos 40 años de un carisma al servicio de la evangelización en la Iglesia”. Asimismo recordó a Mons. Novak, quien nos acogió en la diócesis de Quilmes, y agradeció muy sentidamente a Mons. Tscherrig su presencia, a los hermanos capuchinos que ofrecieron el lugar de la celebración y a los obispos que acompañaron el carisma en la Iglesia. Y finalmente expresó: “Creo que el principal agradecimiento es al Espíritu de Dios porque sentimos que a lo largo de este tiempo nos ha ido conduciendo. (…) Hemos vivido intensamente los pasos de nuestro carisma en función de una gracia que es tratar de mantener viva la experiencia comunitaria de Dios en nosotros”.
 

Antes de la bendición apostólica a los presentes, que hizo extensiva a todos los miembros de la Obra y sus familiares, Mons. Tscherrig sorprendió con su espontaneidad en el saludo final: “Antes de concluir quisiera agradecer nuevamente al Padre Ricardo y a todos ustedes por haberme invitado a celebrar esta fiesta de Pascua. Para mí ha sido una verdadera fiesta porque hemos celebrado, cantado; verdaderamente expresando la alegría de la Pascua. Participando en esta celebración he escuchado un poquito el eco de la Exhortación del Papa, la alegría del Evangelio. Necesitamos esta alegría del corazón, que viene de esta fe que Cristo está vivo entre nosotros”. Finalmente expresó su alegría por la presencia de muchos jóvenes y nos animó a continuar con la misión del anuncio del Evangelio diciendo: “En donde se encuentren, sean siempre un ejemplo vivo del amor y misericordia del Señor”.

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