15 May
El verdadero poder es el servicio
por Cristo Vive |
Leído 951 veces | Publicado en Vida fraterna y comunitaria Ultima modificacion el Miércoles, 15 de Mayo de 2013 15:03
 
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Sin lugar a dudas, la renuncia de Benedicto XVI mostró un hito del accionar del Espíritu en su Iglesia y en la sociedad contemporánea, lo que se remarca con la elección de un Papa latinoamericano por primera vez en la historia.
 

El Papa Francisco llega a la Cátedra de Pedro, siendo expresión de una Iglesia continental de la cual ha sido constructor comprometido en el Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM). No trae solo el legado en sus espaldas de su pueblo de origen, trae el legado de un episcopado latinoamericano que ha estado en diálogo con el Concilio Vaticano II a través de las Conferencias de Medellín, Puebla, Santo Domingo y Aparecida.
 

Llega al papado como hijo de San Ignacio de Loyola, conocedor y reconocedor de la vida de San Francisco de Asís, en quien se inspira, y toma su nombre. El Papa Francisco, trae consigo la simplicidad de una vida personal y comunitaria latinoamericana, y una trayectoria fundada en las instituciones seculares que lo respaldan.
 

papa_lavatorioTres pistas comunicacionales emergen en los primeros días de su pontificado. La primera relacionada directamente con su persona, la elección coherente de pobreza en la simplicidad: austeridad, sobriedad, sencillez, desprovista de toda apariencia, y centrada en la cercanía con los demás. La segunda potente comunicación se basó en realidades centrales del Vaticano II. Desde el momento que se asomó al balcón expresó un camino de reciprocidad entre el pueblo y su pastor: “Y ahora, comenzamos este camino: obispo y pueblo. Este camino de la Iglesia de Roma, que es la que preside en la caridad a todas las Iglesias. Un camino de fraternidad, de amor, de confianza entre nosotros. Recemos siempre por nosotros: el uno por el otro. Recemos por todo el mundo, para que haya una gran fraternidad”, afirmabaY la tercera, su decidida elección por un camino de diálogo para la Iglesia. Subraya esta decisión al segundo día de su pontificado, en la reunión con los representantes de las otras iglesias cristianas, les declara: “Sí, queridos hermanos y hermanas en Cristo, sintámonos todos íntimamente unidos a la oración de nuestro Salvador en la Última Cena, a su invocación: Ut unumsint. Por mi parte, deseo asegurar, siguiendo la línea de mis predecesores, la firme voluntad de proseguir el camino del diálogo ecuménico y, ya desde ahora, agradezco al Consejo Pontificio para la Promoción de la Unidad de los Cristianos la ayuda que continuará ofreciendo en mi nombre para esta nobilísima causa”. En la misma línea se dirige a los representantes de las distintas religiones que lo acompañaron en la asunción del ministerio: “La Iglesia católica es consciente de la importancia que tiene la promoción de la amistad y el respeto entre hombres y mujeres de diferentes tradiciones religiosas –esto, lo quiero repetir: promoción de la amistad y del respeto entre hombres y mujeres de diversas tradiciones religiosas–, lo atestigua también el trabajo valioso que desarrolla el Consejo Pontificio para el Diálogo Interreligioso”. 
 

Siempre en la perspectiva de hacer vida el Vaticano II, queda claro en el Papa Francisco, desde el nombre que eligió y asumió, y cuanto ha pronunciado, su deseo de una Iglesia pobre: “¡Ah, cómo quisiera una Iglesia pobre y para los pobres!”.
 

Una propuesta desafiante abre el papado de Francisco, una comunicación esencial, la de Jesús con los suyos, la de Pedro, la del Evangelio, una marcha emprendida hacia la Iglesia de los orígenes, sin duda sin retorno, porque los vientos de primavera, son los vientos del Espíritu que en cada momento de la Iglesia se expresan de manera decisiva, y le hacen proclamar su convencimiento: “Hoy, junto a la fiesta de San José, celebramos el inicio del ministerio del nuevo Obispo de Roma, Sucesor de Pedro, que comporta también un poder. Ciertamente, Jesucristo ha dado un poder a Pedro, pero ¿de qué poder se trata? A las tres preguntas de Jesús a Pedro sobre el amor, sigue la triple invitación: 'Apacienta mis corderos, apacienta mis ovejas'. Nunca olvidemos que el verdadero poder es el servicio, y que también el Papa, para ejercer el poder, debe entrar cada vez más en ese servicio que tiene su culmen luminoso en la cruz; debe poner sus ojos en el servicio humilde, concreto, rico de fe, de san José y, como él, abrir los brazos para custodiar a todo el Pueblo de Dios y acoger con afecto y ternura a toda la humanidad, especialmente a los más pobres, los más débiles, los más pequeños; eso que Mateo describe en el juicio final sobre la caridad: al hambriento, al sediento, al forastero, al desnudo, al enfermo, al encarcelado (Cf. Mt 25,31-46). Solo el que sirve con amor sabe custodiar”. A todos nosotros convocados por Papa Francisco el noble compromiso de ser custodios por amor de nuestra persona, de nuestros hermanos, de la naturaleza y en definitiva en este camino al que hemos sido invitados, de reciprocidad, también somos custodios de nuestro nuevo Pastor Francisco.

Susana Nuin Núñez (desde Roma)*
 

*Doctora en Ciencias Sociales con especialización en Comunicación. Secretaria ejecutiva del CELAM. El artículo es un extracto que recibió la redacción con el título original Por el camino junto al Papa Francisco.


¿Qué me significó la asunción del nuevo Papa?


Los argentinos, especialmente, hemos vivido una fuerte emoción con la elección del Papa Francisco. Y esto ha suscitado que me lleguen muchos mensajes. Ellos son expresión de la alegría y la esperanza en la tarea pastoral de Francisco. (…)

Por este motivo le he enviado un saludo personal en el que incluyo también al Movimiento. Transcribo alguna de sus expresiones respecto de la Obra: “Te aseguro la oración intercesora del Movimiento y de sus jóvenes por tu ministerio petrino. El Señor haga prósperos tus gestos públicos de pobreza, libertad de espíritu y de fraternidad abierta a todos”.

Padre Ricardo





Me parece excelente, una gracia grande de Dios que nos haya regalado al cardenal Bergoglio como Papa. Con él, la Iglesia latinoamericana va estar muy bien atendida en todas sus necesidades. ¡Alabo y bendigo al Espíritu Santo por su elección! Virgilio A. Cuevas, Asunción (Paraguay)

 

El primer sentimiento que tuve fue de profunda emoción y alegría. Siento que Dios nos abre una puerta con el "sí" del Papa Francisco, con sus gestos y palabras de amor. Es un tiempo de renovadas gracias: de reconciliación y perdón, de unión y hermandad entre los pueblos. Un tiempo nuevo de Amor. Gabriela Spada Loza, San José (Córdoba)

 

Son muchos los sentimientos y difíciles de expresar. Es una profunda alegría que nuestro cardenal sea Papa no porque sea argentino sino porque es una persona que se acerca a la gente y se involucra con ella. Es una persona de Dios que busca servirlo concretamente con sus obras. Es un claro y vivo ejemplo a seguir. Gisela Goñi, San Jose (Buenos Aires)

 

Dios me ha regalado la gracia, en estos últimos siete años, de estar cerca del cardenal Bergoglio; es así como pude conocer su sencillez y humildad. Me significa una inmensa alegría que haya asumido como Papa Francisco, ya que le dará un aire nuevo a la Iglesia. María lo acompañe y bendiga. Pablo Salerno, Devoto (Buenos Aires)

 

Renueva mi fe en Dios que ve en lo secreto a cada hombre. Vale la pena esperar en el Señor. El Papa Francisco es coherente y vive el Evangelio, muestra al mundo que los discípulos de Jesús tenemos un lugar y un pastor que nos conoce y nos renueva las fuerzas para seguir construyendo un mundo nuevo. Vanina Cardu, Paraná (Entre Ríos)

 

Me llenó de gozo y esperanza. Lo primero que pensé fue en la aprobación pontificia de la Obra; luego, la certeza de que Dios quería un nuevo tiempo en la Iglesia y, al verlo en el balcón, sentí que era Jesús aquí en la tierra. Sus actitudes de cada día me lo confirman y me comprometen a vivir el amor con sencillez y humildad, como lo hace el Papa Francisco. Adriana Colazo, Quilmes Oeste (Buenos Aires)

 

Siento una alegría profunda en mi corazón por la asunción de Francisco. Es un soplo de aire renovador, puro, fresco, joven, humilde... ¡Es el Espíritu Santo presente y visible ante el mundo entero! Para mí, Francisco será el signo claro de conversión y de autenticidad en la fe que tanto necesitamos. Antonella Arbelo, Paysandú (Uruguay)
 

N. de la R.: Algunas de las repercusiones que se publican fueron recogidas desde la red social facebook de Editorial de la Palabra de Dios. También ofrecemos un extracto de la carta que el Padre Ricardo envío a los miembros del Movimiento en ocasión de la asunción del Papa Francisco. 

Publicado en la revista Cristo Vive ¡Aleluia! nº187.

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