Editorial de la Palabra de Dios

Santa Inés, virgen y mártir

Mc 3,1-6 / “Jesús entró nuevamente en la sinagoga, y había allí un hombre que tenía una mano paralizada. Ellos lo observaban para ver si lo curaba en sábado, y así poder acusarlo. Jesús dijo al hombre que tenía la mano paralizada: ‘Levántate y colócate aquí en medio’. Después les dijo: ‘¿Está permitido en sábado hacer el bien o hacer el mal, salvar una vida o matarla?’. Pero ellos permanecieron en silencio. Entonces, mirándolos con indignación y entristecido por la dureza de sus corazones, dijo al hombre: ‘Extiende tu mano’. Él la extendió y su mano quedó curada. Los fariseos salieron y comenzaron a tramar con los herodianos cómo eliminar a Jesús”.

Lecturas del día: 1Sam 17,32-33.37.40-51