5º Domingo del Tiempo Ordinario
Mt 5,13-16 / “Jesús dijo a sus discípulos: ‘Ustedes son la sal de la tierra. Pero si la sal pierde su sabor, ¿con qué se la volverá a salar? Ya no sirve para nada, sino para ser tirada y pisada por los hombres. Ustedes son la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad situada en la cima de una montaña. Y no se enciende una lámpara para ponerla debajo de un cajón, sino sobre el candelero, para que ilumine a todos los que están en la casa. Así debe brillar ante los ojos de los hombres la luz que hay en ustedes, para que ellos vean sus buenas obras y glorifiquen al Padre que está en el cielo'”.
Lecturas del día: Is 58,7-10, 1Cor 2,1-5
