Editorial de la Palabra de Dios

FIELES DIFUNTOS

Mc 15,33-39;16,1-6 / Al mediodía, se oscureció toda la tierra hasta las tres de la tarde; y a esa hora, Jesús exclamó en alta voz: “Eloi, Eloi, lamá sabactani”, que significa: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?”. Algunos de los que se encontraban allí, al oírlo, dijeron: “Está llamando a Elías”. Uno corrió a mojar una esponja en vinagre y, poniéndola en la punta de una caña, le dio de beber, diciendo: “Vamos a ver si Elías viene a bajarlo”. Entonces Jesús, dando un gran grito, expiró. El velo del Templo se rasgó en dos, de arriba abajo. Al verlo expirar así, el centurión que estaba frente a él, exclamó: “¡Verdaderamente, este hombre era Hijo de Dios!”

Lecturas del día: Job 19,1.23-27a, Flp 3,20-21