178 purpurados participaron del consistorio convocado por León XIV. El encuentro se realizó en la Sala Pablo VI del Vaticano los días 26 y 27 de junio. Las jornadas comenzaron con la Eucaristía celebrada en la Basílica de San Pedro y tuvieron un tono de reflexión y diálogo sinodal. Luego, según los contenidos disertados, se avanzó en trabajos por grupos. Algunos de los temas abordados durante los debates fueron: las transformaciones sociales, las polarizaciones, las tensiones políticas y la violencia, la falta de respeto hacia las minorías, la hostilidad hacia la Iglesia y el aumento del antisemitismo, la crisis de la familia y la soledad de los mayores y los jóvenes.
De los discursos ofrecidos por su Santidad, estos son cuatro ejes destacados:
La paz global: El Papa exigió el fin de las guerras, el cese inmediato de los conflictos armados y detener la actual polarización geopolítica.
Sobre la juventud y soledad: Alertó sobre la crisis de aislamiento emocional que sufren los jóvenes del mundo y pidió acompañarlos activamente.
Por la evangelización moderna: Instó a anunciar el Evangelio con creatividad y cercanía cultural frente al secularismo de la sociedad contemporánea.
Finalmente, abogó por asumir una misión compartida: Solicitó al Colegio Cardenalicio un apoyo directo, constante y colaborativo para guiar las reformas de la Iglesia.
¡Que el Espíritu Santo se derrame hondamente en la cabeza y cuerpo de toda la Iglesia!



