Editorial de la Palabra de Dios

SANTOS ARNULFO Y FEDERICO

Mt 12,14-21 / En seguida los fariseos salieron y se confabularon para buscar la forma de acabar con Jesús. Al enterarse de esto, él se alejó de allí. Muchos lo siguieron, y los curó a todos. Pero él les ordenó severamente que no lo dieran a conocer, para que se cumpliera lo anunciado por el profeta Isaías: Éste es mi servidor, a quien elegí, mi muy querido, en quien tengo puesta mi predilección. Derramaré mi Espíritu sobre él y anunciará la justicia a las naciones. No discutirá ni gritará, y nadie oirá su voz en las plazas. No quebrará la caña doblada y no apagará la mecha humeante, hasta que haga triunfar la justicia; y las naciones pondrán la esperanza en su Nombre.

Lecturas del día: Miq 2,1-5