Editorial de la Palabra de Dios

En línea con las enseñanzas de Francisco en lo que respecta al cuidado de la Casa Común, y las últimas iniciativas de León XIV con la creación del Borgo, la fraternidad de Cuidadores de la Casa Común de El Movimiento de la Palabra de Dios presenta una carta en apoyo con la nota pastoral elaborada por la Pastoral Social de la Comisión Episcopal Argentina acerca de la preservación de los glaciares, una temática que engloba en particular al cono sur de América Latina. La fraternidad expresa:

“Junto a los Pastores de la Iglesia Argentina, nos proponemos dejar de ser espectadores frente a la modificación de la Ley de Glaciares, que nos deja expuestos. Con media sanción en el Senado y en pleno desarrollo de las audiencias públicas, el debate que pronto llegará a la Cámara de Diputados trasciende lo legislativo.

En Lucas 23, 26-34, la Palabra nos interpela: ¿Quién es hoy Simón de Cirene, llamado a ayudar a llevar la cruz de toda la creación? La crisis ambiental es la cruz de nuestro tiempo y carga injusticias invisibles que atentan contra todos los tipos de vida.

El cuidado de la casa común es un llamado de y para todas/os los creyentes. Si la riqueza incalculable de los glaciares se encuentra bajo amenaza… Si prevalece una visión de corto plazo que ignore la fragilidad de los ciclos de la naturaleza… Si se priorizan los beneficios de las grandes corporaciones por encima del respeto al ambiente y a la dignidad del trabajo y de la vida humana:  ¿No es esta una oportunidad que nos desafía al discernimiento de otras alternativas productivas, sociales y políticas que coincidan con el Magisterio de la Iglesia? Como decía el Papa Francisco:

«Cuando sólo se busca un rédito económico rápido y fácil, a nadie le interesa realmente la preservación (de los ecosistemas) El acceso al agua potable y segura es un derecho humano básico, fundamental y universal, (…) y por lo tanto es condición para el ejercicio de los demás derechos humanos.» (Laudato si’ 36 y 30, 2015).

Estamos frente a una decisión fundamental sobre el modelo de mundo en el que queremos vivir y el que deseamos dejar a las futuras generaciones. Porque hoy, defender la creación es proteger al ser humano de su propia capacidad de autodestrucción. Por eso, les proponemos dar un paso y hacer un camino de búsqueda frente a lo que señala el Episcopado en la Carta que aquí presentamos”. Fraternidad de Cuidadores de la Casa Común, MPD.

En este link, quien lo desee, podrá leer la CARTA ABIERTA A NUESTROS LEGISLADORES NACIONALES
SOBRE LA PROTECCIÓN DE LOS GLACIARES